Tres mensajes, tres canales distintos, un mismo objetivo: un correo que parece del banco, un SMS que anuncia un premio y una llamada de “soporte técnico”. Óscar recibió los tres en la misma semana. No sabía que tenían nombre o que identificarlos era más fácil de lo que pensaba.
Un mismo fraude, disfraces distintos
Los estafadores han diversificado sus canales, pero la lógica detrás de cada ataque es idéntica: ganar tu confianza (o tu miedo) para que entregues información sensible. Aquí te explicaremos algunas modalidades que te ayudarán a identificarlos antes de convertirte en víctima.
Phishing: sitio web falso
Páginas de internet aparentemente legítimas que imitan la imagen de bancos, tiendas o dependencias gubernamentales. Diseñadas para robar tus credenciales por medio de formularios falsos.
Señal clave: revisa la URL antes de proporcionar tus credenciales, pon atención a detalles como que el nombre de la empresa no cuente con alteraciones o letras cambiadas, que haya imágenes borrosas o de baja calidad, o que la página esté mal redactada.
Phishing: correo electrónico falso o spam
Correo electrónico que intenta generar un sentido de “urgencia” para orillar al destinatario a hacer clic en un enlace que redirige a un sitio web falso o descargar un archivo malicioso. Imita la imagen de bancos, tiendas o instituciones reales, con enlaces a sitios falsos diseñados para robar tus credenciales.
Señal clave: revisa siempre el remitente real (no sólo el nombre que aparece en el correo) y pasa el cursor sobre los enlaces antes de hacer clic para ver a dónde te llevan realmente. Revisa si el correo cuenta con faltas de ortografía o el firmante no coincide con el contenido.
Smishing: el fraude por SMS
La misma lógica del spam pero por mensaje de texto. Suele anunciar premios, paquetes pendientes de entrega o una “actividad sospechosa” en una cuenta, todo con un link incluido, o solicitan la descarga de programas maliciosos para ceder el control total del dispositivo o bien enviar dinero a terceros.
Señal clave: ningún servicio legítimo te pedirá que abras un link para “verificar” tu identidad de manera urgente por SMS y mucho menos enviar dinero a cuentas de terceros para “proteger tu patrimonio”.
Vishing: el fraude por llamada telefónica
Llamadas con las que alguien se hace pasar por un ejecutivo de cuenta o bancario, empleado de gobierno o de una empresa, generalmente con datos parciales reales para sonar creíble. Busca que reveles información o descargues programas maliciosos en tus dispositivos, e incluso lograr que realices transferencias electrónicas o depósitos en efectivo a cuentas de terceros.
Señal clave: cuelga y marca tú mismo al número oficial de la institución. Nunca continúes una llamada en la que te pidan códigos de verificación, que descargues aplicaciones o envíes dinero a otras cuentas.
Ejemplo práctico
Recibes un SMS: “Tu paquete no pudo entregarse, reagenda aquí: [link]”. Haces clic sin pensarlo porque sí esperabas un paquete. La página se ve idéntica a la de una paquetería conocida y te pide tus datos de tarjeta para “el pago de reenvío”. Es un smishing clásico: aprovecha una situación cotidiana y creíble para bajar tu guardia.
El siguiente paso
Verifica siempre por un canal oficial antes de hacer clic, compartir datos o realizar un movimiento que no iniciaste tú. En Multiva puedes reportar cualquier intento de fraude a la línea Multiva: (55) 5117 9000.
Fun Fact
El smishing tomó su nombre de la combinación de SMS y phishing, y se identificó como una categoría propia apenas a mediados de los años 2000, cuando los mensajes de texto se volvieron un canal masivo de comunicación.
