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Economía por expertos

Inversión: señales en la dirección correcta

La inversión en México lleva cuatro meses creciendo a tasa anual y empieza a mostrar una fotografía distinta a la de hace algunos meses. La pública reaccionó primero y la privada comienza a acompañarla. No todos sus componentes avanzan con la misma fuerza ni puede hablarse todavía de un nuevo ciclo de expansión, pero varias piezas que venían rezagadas empiezan a moverse.

La formación bruta de capital fijo tocó su punto más bajo de tendencia en septiembre de 2025. Desde entonces acumula 10 meses de recuperación y se encuentra alrededor de 7 % por encima de aquel mínimo. En julio avanzó 6.6 % respecto al mismo mes del año anterior, después de un primer trimestre en terreno negativo. El nivel, sin embargo, todavía no recupera lo perdido. La tendencia sigue cerca de 2 % por debajo de su máximo de mayo de 2024 y su ritmo de avance se moderó en junio y julio.

El componente que se movió antes fue la inversión pública. En los siete meses de 2026 ha registrado crecimientos anuales y entre enero y julio acumula un avance cercano a 10 %. No resulta sorprendente. En el segundo año de gobierno empiezan a reflejarse proyectos de la administración que requirieron meses de planeación, presupuesto y licitación antes de entrar en ejecución. También ayuda la base de comparación, porque la inversión pública cayó más de 20 % anual en ocho meses de 2025.

Además, la lógica de la inversión pública es distinta. Un proyecto gubernamental no responde igual que uno privado al costo del financiamiento, a la rentabilidad esperada o a la incertidumbre sobre la demanda. Eso ayuda a entender por qué se adelantó al resto.

Lo más interesante es que, con cierto rezago, la inversión privada empieza a acompañar: en junio creció 5.7 % anual y en julio 6.7 %. Julio dejó además un cambio de papeles. La inversión pública moderó su avance a 6.2 %, después de crecer cerca de 20 % en mayo y junio, y la privada explicó casi todo el crecimiento de la inversión total en el mes. Es una señal mejor que la del inicio del año, cuando la recuperación descansaba casi por completo en el gasto público.

La recuperación tampoco comenzó al mismo tiempo en todos los tipos de inversión. La construcción giró antes. Su tendencia tocó fondo en agosto de 2025, lleva 11 meses al alza y ya está muy cerca de sus niveles previos a la caída.

Eso es consistente con el comportamiento de la inversión pública. Cuando los proyectos pasan de la etapa administrativa a la ejecución, la señal suele aparecer primero en la obra física. La construcción suma cuatro meses de crecimiento anual y tanto el componente residencial como el no residencial avanzan en lo que va del año.

Maquinaria y equipo llegó después. Su tendencia tocó fondo apenas en enero de 2026 y desde entonces acumula seis meses de recuperación. El mal inicio de año todavía pesa y entre enero y julio el componente registra una caída cercana a uno por ciento.

Aquí aparece la señal que vale la pena seguir con más atención. La maquinaria privada cayó alrededor de 11 % anual en enero y febrero. En junio y julio ya crecía alrededor de 6 %. Dos meses no hacen una tendencia y el próximo dato podría revertirse, pero el cambio importa porque hasta hace poco la recuperación de la inversión privada descansaba en la construcción. En junio y julio, construcción y maquinaria aportaron prácticamente lo mismo a su crecimiento.

Eso empieza a cambiar la composición de la recuperación. Construir una nave, una planta o una obra es una decisión importante, pero equiparla implica un compromiso adicional de recursos con la capacidad productiva. Los datos recientes empiezan a mostrar ese movimiento. Mientras que la tendencia de la construcción no residencial ha cedido en junio y julio, el equipamiento se acelera.

No es un detalle menor. Maquinaria y equipo es uno de los componentes más directamente ligados a la ampliación de la capacidad productiva. Si se mantiene este comportamiento, la señal de recuperación sería mucho más convincente.

La secuencia empieza a tener sentido. La inversión total dejó atrás su valle. La inversión pública reaccionó antes y la privada comienza a tomar el relevo. La construcción comenzó la recuperación y la maquinaria empieza a mostrar mejores cifras.

Todavía no todas las piezas están en su sitio, pero, por primera vez en varios meses, empiezan a acomodarse.

Por Pau Messeguer Gally, economista en jefe en banco multiva.

PM

Pau Messeguer Gally

Economista en jefe en banco multiva.

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